Control de procesos en la mejora de la variabilidad (y el coste)

Control de procesos para la mejora de la variabilidad y el coste

Como Ingeniera, nunca simpaticé mucho con la estadística, el cálculo infinitesimal, y similares. Siempre tuve un especial gusto por aquellos campos en los que visualizaba una aplicación práctica de forma sencilla e inmediata, y desarrollé un alto grado de curiosidad por la fabricación mecánica, termotecnia o la cinemática de los mecanismos.

Recientemente, me he reconciliado con los métodos estadísticos y su importancia, gracias al libro El Control de Procesos en la Mejora de la Variabilidad y el Coste de Francisco Herrera Fernández.

En una primera parte introductoria, rememora los fundamentos sobre los cuales se erige el Control de Procesos. Trata así los conceptos de la Teoría Básica de las Probabilidades, Las Distribuciones y La Curva Normal, para posteriormente entrar en materia más densa, como son la  Elaboración e interpretación de gráficos XR y la Capacidad Potencial de Calidad.

Respecto a este último apartado, si queréis indagar más al respecto os recomendamos la lectura del post What is Cpk en nuestro blog measurecontrol.

El apartado de anexos me ha parecido especialmente acertado, con reflexiones prácticas sobre temas tan variados como “Invertir en Calidad, no gastar en Fallos, solución de problemas y el .) Decida lo mejor” o “Tolerancias, Desviación Estándar y Límites de Aviso, aplicando SPC”, basadas en su larga experiencia en este terreno.

De lectura ágil y agradable, y apoyado en unas estupendas gráficas visuales, tablas, imágenes y ejemplos, Francisco Herrera recuerda, a todos aquéllos que estuvieran mirando con cierta desidia las anotaciones y cálculos rutinarios, la importancia de recopilar la información bien, analizarla mejor si cabe, decidir con precisión y premura y finalmente, actuar en consecuencia.

En definitiva, un libro que consigue reconciliarte con los conceptos estadísticos porque, pese a tenerlos integrados en nuestra vida laboral, nunca está de más recordar que no hay mejor “vigilante” para el control de nuestros procesos.